17 septiembre, 2019

Constantes vitales del perro

antes de empezar a hacer ejercicio o a entrenar con nuestro perro debemos conocer las constantes vitales en reposo.

lo ideal es hacer un chequeo veterinario antes de empezar la pre-temporada para descartar posibles anomalías en el perro y confirmar que puede hacer deporte y la disciplina que hemos escogido

aquí tenéis unas pautas para poder evaluar vosotros mismos los estados y recuperaciones de vuestro perro cuando estéis entrenando:

1. constantes vitales:
– frecuencia respiratoria
– frecuencia cardíaca y pulso
– temperatura rectal

2. Frecuencia respiratoria:
-normal: entre 15-20 respiraciones/minuto
-para contar nos fijaremos en las inspiraciones o las expiraciones que hace en un minuto
– tener en cuenta que los cachorros tienen una frecuencia más alta que los adultos
– la respiración para ser correcta debe ser tanto abdominal como torácica, si solamente «hincha» una de las dos es que alguna cosa va mal
– la observación de ésta nos servirá para controlar de una manera visual rápida cuando después del entrenamiento el perro ya se ha recuperado suficiente para poder darle agua por ejemplo. Nunca dar agua en abundancia al perro mientras esté jadeando fuerte ya que podría sufrir una pneumonía por aspiración. En este caso sí podremos dejarle que dé unos sorbos al agua, retirando el agua inmediatamente y esperando a qué baje el ritmo de jadeo.

3. Frecuencia cardíaca y pulso:
– normal: entre 60 y 120 ppm
– tener en cuenta que los cachorros pueden llegar a 220ppm
– a menor tamaño del perro, mayor ppm tiene
– y los perros pequeños tipo Yorkshire pueden llegar a 180ppm
– es importante conocer las ppm de nuestro perro en reposo y una vez finalizado el ejercicio/entrenamiento volver a controlar las pulsaciones. Veremos que a medida que avanza el entrenamiento el número de pulsaciones baja indicándonos que nuestro perro está asimilando correctamente el entrenamiento y la recuperación al esfuerzo se optimiza.
– sobre la recuperación: deberíamos contar las pulsaciones a la llegada y al cabo de unos minutos (podemos hacer cada minuto, cada dos, …. ) para observar a qué ritmo baja de pulsaciones y saber el tiempo «real» de recuperación de nuestro perro. Otra forma de observar la recuperación del perro es a través de la frecuencia respiratoria, nos sirve como evaluador de la recuperación, cuanto tarda en bajar la frecuencia.
– para tomar el pulso al perro tenemos dos zonas principales donde hacerlo como veréis en las fotos: en la zona pectoral o en la zona femoral. Poniendo dos dedos en una de esas zonas o en ambas deberemos notar los «bombeos». En reposo puede costar más identificar los puntos exactos, al principio es más fácil localizarlos tomando el pulso después del ejercicio, ya que el «bombeo» es muy fuerte. Contaremos cuantos «bombeos» en un minuto o bien en 15 segundos y multiplicaremos por cuatro.

4. Temperatura rectal:
– normal: entre 38ºC y 39ºC
– tener en cuenta que después del ejercicio/entrenamiento la temperatura puede aumentar un poco sin llegar a ser fiebre
– es aconsejable conocer la teperatura de nuestro perro antes y después del ejercicio
– cómo medirla: con un termómetro, introduciendo una parte de éste en el recto del animal. Si es electrónico él mismo emitirá un pitido cuando la temperatura esté registrada, si no unos 3 minutos será suficiente.

Es importante conocer estas constantes en nuestro perro ya que nos permitirá un control en la evolución de su entrenamiento. Es recomendable e interesante para este seguimiento anotarlo todo en una hoja de cálculo o en una libreta para poder tener un histórico y así comprobar anomalías en caso que se dieran. También és aconsejable anotar el tipo de ejercicio/entrenamiento correspondiente a esas constantes concretas, para saber como evoluciona/responde ante un ejercicio de menos intensidad y uno de más intensidad por ejemplo.

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